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Vejer de la Frontera se encuentra situado al Sur-Oeste de la provincia de Cádiz, se extiende sobre la región de la Comarca de la Janda. Se puede disfrutar de un gran numero de pueblos cercanos en la provincia de Cádiz, situados todos a muy pocos kilometros de distancia, destacamos entre otros:

Acueducto de Santa Lucía

La seña de identidad de esta pedanía, además de su bella naturaleza, es sin lugar a dudas el acueducto romano (posteriormente los musulmanes reformaron algunos arcos) construido como sistema de conducción de aguas. La principal misión del acueducto era regular toda el agua que pasa por ellos para abastecer la zona de huertos del arroyo.

Sin duda, una de las riquezas del lugar es el agua que llega a Santa Lucía. Sus cascadas de agua nos invitan al descanso y a disfrutar de su entorno. El agua llega a la zona desde el manantial de La Muela de forma natural a través de los desniveles del terreno y mediante los acueductos que ayudaron a que los cinco molinos funcionaran de forma constante y a que, actualmente, se pueda disfrutar de su extensa vegetación y su verde paisaje los 365 días del año.

En la zona del acueducto se localizan cinco molinos de agua del siglo XV construidos para moler el trigo y producir harina que se vendía a otros lugares de la comarca de la Janda convirtiéndose en aquella época en una de las actividades económicas principales de la región. Estos cinco molinos, Santa Lucía, Hoyo, Batán, Garrobo y Miraflores, pertenecían a los Duques de Medina Sidonia y eran usados por los trabajadores y productores de la zona siempre bajo renta de uso que iba para el patrimonio del ducado.

Como curiosidad relacionada con la historia de estos molinos de agua indicar que Vejer fue uno de los primeros pueblos con abastecimiento de luz y agua en viviendas privadas ya que a principios del siglo XX el Conde de Villariezo y posteriormente su hijo, el Conde de Bornos, heredan Santa Lucía y aprovechan la infraestructura existente por aquel entonces y sobre todo, sus cascadas de agua para crear una empresa eléctrica. Dentro de los molinos se conservan aún objetos de la época entre los que podemos hallar piedras de molino y restos de los cubos donde se almacenaba la harina.

Acueducto de Santa Lucía

 

Santuario Ntra. Sra. de la Oliva

A 5 Km. del núcleo urbano. El templo actual data de 1780 y está edificado sobre una construcción más antigua que se remonta al periodo de dominación visigoda de la península ibérica, la cual fue consagrada en el año 678 por el obispo Teodoracio y se construyó en el mismo lugar que ocupaba anteriormente una antigua villa romana, cuyos materiales se reciclaron para la construcción del templo cristiano.

Tras el periodo de dominación musulmana y la reconquista, la iglesia debió de reconstruirse y desde mediados del siglo XIV está dedicada a la advocación de Nuestra Señora de la Oliva, patrona de Vejer de la Frontera. Prueba de la antigüedad del recinto es un pedestal romano que aún se conserva, el cual contiene una inscripción funeraria de origen precristiano y otra inscripción conmemorativa de la consagración de la Basílica Visigótica en el año 678. En el interior del Santuario puede contemplarse un retablo barroco fechado en 1773 y la imagen de la Virgen de la Oliva, obra del escultor Martín Alonso de Mesa realizada en 1596.

Santuario Ntra. Sra. de la Oliva

 

Playa El Palmar

Vejer de la Frontera cuenta a tan solo 11 Km. del núcleo urbano con una magnífica playa conocida como “El Palmar”. Situada en la Costa de la Luz, en una larga y abierta franja del Atlántico sumergiéndose en el océano por los cabos de Trafalgar y Roche. Sus arenas finas, sus aguas transparentes rodeadas por un bonito entorno natural, han contribuido a que esta playa sea una de las pocas playas vírgenes de la zona. Ofrece al turismo un paraje casi inédito, ideal para la práctica de deportes náuticos como la vela, el surf, wind-surf, esquí acuático, pesca, etc.… los cuales se pueden realizar todo el año.

Cuenta con servicios higiénicos-sanitarios propios de su categoría durante la época estival. Además cuenta con servicios de megafonía y punto de información turística. Posee numerosos establecimientos, todos ellos cualificados para satisfacer las necesidades de los que visiten nuestras costas.

En esta playa se sitúa la torre denominada “Torrenueva” cuya función era la vigilancia de la costa. Este tipo de torres fueron muy utilizadas durante los siglos XVII y XVIII, estando colocadas a lo largo de toda la costa gaditana como medio de vigilancia ante la invasión de piratas y bandoleros.

Uno de los accesos a la Playa El Palmar

 

Ermita de San Ambrosio

La ermita de San Ambrosio fue un edificio religioso que se puede datar con seguridad en la segunda mitad del siglo XV. Así lo sugiere la existencia de una placa que contiene una inscripción y el escudo del obispo Pedro Fernández de Solís. Sin embargo, casi todos los autores que han trabajado sobre el tema han interpretado que se trata de una construcción del siglo VII e incluso alguno de ellos han tratado de adelantar su construcción al siglo IV.

Fue consagrada el 14 de noviembre de 644, con el depósito de las reliquias de algunos mártires en una columna horadada, como lo atestigua una inscripción en el fuste de la misma.

A lo largo del tiempo la ermita ha sufrido varias reformas, la más importante tuvo lugar entre 1473 y 1500. De esta época datan, la capilla lateral, los arcos fajones apuntados y la colocación de su propio escudo.

El lugar continuó siendo habitado. Como prueba de ello quedaban las ruinas de algunas cabañas donde habitaron el santero y los antecesores de las familias que aún viven en la zona. Se sabe por los vecinos del lugar que hasta hace unos 40 años se seguía celebrando la misa, y que la imagen de San Ambrosio estuvo allí hasta fecha muy reciente que fue trasladada a la Iglesia Mayor de San Salvador en Vejer, para evitar su desaparición.

Ruinas de la Ermita de San Ambrosio

 

Faro de Trafalgar

Construído en 1860, el Faro de Trafalgar, con sus 34 metros de altura (51 sobre el nivel del mar), es uno de los edificios más singulares del litoral gaditano y andaluz. Se alza sobre el Tómbolo de Trafalgar, patrimonio geológico andaluz y testigo privilegiado de algunas de las páginas más importantes y trágicas de la historia de España.

Se encuentra en un entorno bañado de dunas de color dorado, grandes playas y una vegetación que a veces llega hasta la arena.

Alrededor del faro de Trafalgar, existen yacimientos arqueológicos, como un templo romano del dios Juno con altar sacrificial y una factoría de salazones. Del asentamiento hispano-musulmán se conserva parte de una torre vigía del s.IX, desmantelada en el XIX para edificar el actual faro. Sin embargo, el acontecimiento que lo hace famoso es la Batalla de Trafalgar, ocurrida en 1805, con la trágica muerte de 5.000 soldados, el hundimiento de innumerables barcos y la pérdida de la hegemonía naval española ante la Armada británica.

Faro de Trafalgar

 

Bolonia

Las ruinas romanas más famosas de la zona son las de Baelo Claudia. Pertenecen a un antiguo asentamiento romano y están situadas en la ensenada de Bolonia, a unos 22 km al noroeste de la ciudad de Tarifa, en la provincia de Cádiz (España). Se encuentra dentro del actual parque natural del Estrecho.

Nace a finales del siglo II a de C. Contaba con una muralla, plaza pública, palacio de justicia, capitolio, senado local, las tiendas, el mercado, las termas y el teatro.

La economía se basaba en la explotación de pesquerías, fabricación de conservas y salazones y el comercio con las embarcaciones que se dirigían de uno a otro lado de las Columnas de Hércules.

Ruinas Romanas de Baelo Claudia con la Playa de Bolonia al fondo

 

La Breña y Marismas de Barbate

Desde el entorno de Barbate a Caños de Meca y tierra adentro hasta Vejer de la Frontera se extiende uno de los parques naturales menos extensos de Andalucía con unas 5.000 hectáreas, el Parque Natural de la Breña y Marismas del Barbate. En él se distinguen hasta cinco ecosistemas diferentes: marino, acantilado, pinar, marismas y sistemas dunares. Destaca el impresionante Tajo de Barbate que, con más de 100 metros de altura, constituye el acantilado más notorio del Atlántico andaluz.

Esta biodiversidad se multiplica en las marismas y lagunas, que cobijan gran número de aves, al ser zona de nidificación y paso de migraciones. Un paseo por su interior nos permitirá fotografiar al ánade real, focha común, pato cuchara, e incluso algún zampullín chico, garza real o imperial. Entre el carrizo se observan avetorillos, ruiseñores bastardos y carriceros comunes.

El pinar se extiende hasta bordear el acantilado, donde el pino carrasco convive con bosquetes de sabinas y abundantes enebros. Destacando el sendero Torre del Tajo que culmina en una hermosa panorámica. Ésta es una de las torres vigías que en los siglos XV y XVI alertaban sobre naves piratas y que, posteriormente, presenciaron la Batalla de Trafalgar.

Parque Natural de la Breña